Revista nº29
Mayo 2008
No hay que confundir el sudor natural que nuestro cuerpo produce con el tufo o mal olor por no tener buenos hábitos de higiene.
El sudor es un líquido salado y transparente que producen las glándulas sudoríparas de todos los mamíferos.
Estas glándulas se localizan por todo el cuerpo, los pies, la frente, las manos…
Hay dos tipos de sudor:
El sudor “bomberos en acción” es el que se produce en los días muy calurosos o por mucha actividad física, como deportes o baile.
Y también cuando tenemos fiebre.
Es una reacción de nuestro cuerpo: para “evitar que arda” nos enfría con agua. Este sudor tiene un 99% de agua y apenas huele. Hay que beber mucha agua, ducharnos, usar ropa limpia .y ¡solucionado!

Y el sudor ¡que nervios! es una reacción ante nuestras emociones de vergüenza, nervios o miedo.
Esos nervios salen de nuestro cuerpo en forma de líquidos que contienen sustancias grasientas.
Es un sudor poderoso capaz de herir las narices sensibles.
Tenemos que aprender a tranquilizarnos usando nuestra mente o lo que llaman inteligencia emocional.
Otra cosa, es el tufo que produce un olor apestoso.
Ese es casi un grito de “¡dúchate por favor!” para que tu piel esté fresca y libre de impurezas.
¡No acumules roña!
También puede ser un grito de: “tira esa ropa al cesto de la lavadora”.
No uses ropa sudada, porque aunque estés limpio, olerás fatal.